thumb do blog Renato Cardoso
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USTED NO TRAICIONARÍA A DIOS, ¿PERO HACE ESTO?

¿Usted ya fue cambiado por alguien? ¿Ya sintió cómo es ser sustituido? Cuando alguien le dice: «Ya no te necesito. Ahora tengo a otra persona que ocupa tu lugar». Si eso ya le sucedió, ¿cómo se sintió?

Es como en los tiempos de escuela, cuando los amigos eran separados para los equipos de algún deporte y los menos habilidosos eran dejados para el final. Eso también sucede con quien es traicionado. El peor dolor de la traición es esa sensación de pensar: «¿Yo no fui lo suficiente para ti? ¿Tuviste que buscar afuera algo que no viste en mí?». Muchos también ya pasaron por una sustitución en el trabajo. Fueron despedidos y cambiados por alguien. El dolor de la sustitución es muy grande porque afecta nuestro ser, nuestra esencia. A veces la persona refleja la realidad de que no fuimos lo suficientemente buenos (no en el caso de la traición, sino cuando, por ejemplo, no logramos alcanzar la expectativa del empleador o del equipo en el que participamos). A veces también fue a causa de una injusticia. Sea como sea, ser sustituido no es algo agradable, algo que alguien recibe con felicidad.

¿Sabía que eso Le sucede a Dios? Por ejemplo, cuando ve a una persona que pone su futuro, su esperanza en el dinero y deja a Dios de lado. Es decir, no lo dijo con todas las letras, pero usted se da cuenta que esa persona deposita las esperanzas en eso. Ella piensa, trabaja, vive y respira la siguiente idea: «Necesito tener mucho dinero. Porque, cuando tenga dinero, seré feliz y respetada. Podré hacer todo lo que quiera y no dependeré de nadie». La persona pone en el dinero una especie de «dios». Porque eso es lo que se espera de un «dios» (que supla su necesidad, lo sustente, lo asegure, lo proteja y garantice su futuro).

Sin embargo, solo Dios puede ocupar ese lugar. El problema es que la persona sustituya a Dios por una creación. Cuando usted pone el dinero o la ciencia, por ejemplo, en el lugar de Dios, Lo está sustituyendo.

Y la lista es muy larga. Por lo tanto, ¿cuántas veces y de cuántas diferentes maneras Dios ha sido cambiado por el ser humano? Escuche el mensaje del video y no cometa ese error.